dilluns, 7 de juliol de 2008

La teologia feminista en la història, de Teresa Forcades

He estado leyendo estos días un pequeño libro que recomiendo que leáis aquellas que queráis saber un poco de dónde viene esto de la teología feminista. El libro en cuestión se titula La teologia feminista en la història y está escrito por Teresa Forcades, hermana benedictina. Que yo sepa sólo existe la versión en catalán, publicada por Fragmenta, pero si buscáis en internet podéis hallar el primer capítulo en castellano, que sienta los márgenes en los que entiende la teología feminista nuestra autora (os pongo aquí el link al blog de Xabier Pikaza, que cuelga un texto sintético de Teresa sobre qué es la teología feminista: http://www.redescristianas.net/2007/08/18/teresa-forcades-teologia-feminista-consideraciones-metodologicas-xavier-pikaza/ ). Teresa explica que la teología feminista, como todas las teologías de la liberación, es una teología crítica, y destaca en ella el componente experiencial (que tiene que estar presente en toda teología que se considere tal, añado), especialmente la experiencia de contradicción entre lo que se cree y siente y lo que se lee o se le dice a una. Partiendo pues de esta experiencia de contradicción que muchas de nosotras hemos vivido, Teresa nos guía por un viaje a través de la historia hacia algunas mujeres del pasado que dejaron también testimonio de su necesidad de aclarar esa contradicción y decir el mundo desde su experiencia y con sus propias palabras. Por sus páginas desfilan Christinne Pizan, Isabel de Villena, Teresa de Jesús, Anna María Van Schruman y muchas otras, alguna de las cuales yo no conocía. Incluso trata la caza de brujas. Es decir, que lo que hace aquí Teresa Forcades es construir una genealogía que muestra que, tal y como ella dice, “la teología feminista ha existido desde que existe la teología patriarcal”, que por supuesto es una desviación de lo que debería ser la teología, es decir, la búsqueda de la comprensión de Dios desde la fe que debe de ponerse luego en juego desde la praxis. El libro me ha gustado especialmente porque une teología feminista y pensamiento de la diferencia sexual conscientemente, diría yo, pues está escrito recogiendo la diversidad de la experiencia de las mujeres, aunque enfocada a esa experiencia de contradicción. Conceptos como relación, orden simbólico o el mismo de genealogía están presentes en el trasfondo del ensayo.
En fin, os invito a todas y todos aquellos que queráis a echarle un ojo; es muy ameno y se lee de un tirón. Como una primera aproximación a la teología feminista no está nada mal.