dissabte, 23 d’agost de 2008

El lenguaje del deseo, de Hadewijch de Amberes

Estos días de verano estoy aprovechando para entre otras cosas hacer algunas de las lecturas que me apetecían desde hacía tiempo y para las que nunca había tiempo. Una es El rostro oculto del mal de Ivone Gebara, que si no recuerdo mal el próximo febrero estará en Valencia. Todavía no lo he terminado, pero es un libro fácil de leer, muy deudor de la teología de la liberación y también del pensamiento de la diferencia francés (Irigaray, Kristeva, pero también Ricoeur y Lévinas), pero sin caer en las grandes simas filosóficas. El subtítulo es Una fenemenología del mal desde la experiencia de las mujeres, y eso es lo que hace: registrar y contar la experiencia de opresión, cancelación y olvido de las mujeres identificándola como un mal a desenmascarar, aunque atendiendo siempre a la disparidad de experiencias. Me faltan todavía algunos capítulos, pero de momento me está dejando un poco insatisfecha; esperaba un poco más de concretización, pero ya digo que todavía me faltan algunas páginas. Buena la ligazón que destaca entre obediencia y patriarcado, que ilustra con algunos ejemplos.
Otro de los títulos que leo a ratos es El lenguaje del deseo. Éste es una recopilación de poemas de Hadewijch de Amberes a cargo de María Tabuyo. Hadewijch fue una beguina del s. XIII que dejó varias cartas y poemas. Está publicado por Trotta y es un librito pequeño pero delicioso. En la mayoría de poemas Hadewijch parte de un entorno natural para contar sus escarceos con Dama Amor, que se le aparece y se le desvanece ante el desespero de la poetisa. Algunos de los versos son tremendamente hermosos y llegan directamente al alma. Una de mis estrofas favoritas: "¿Cuál es pues ese peso ligero, / ese yugo que dicen es suave? / Es la carga que en lo más secreto / el puro Amor nos confía, / haciendo una las voluntades / y uniendo a los seres ya para siempre. / Toda el agua que saca el deseo / la bebe el amor, y no se sacia. / Amor exige al amor / más de lo que la inteligencia entiende." (Strofische Gedichten, XII, núm. VII de la edición de María Tabuyo).